El hablar en diferentes entrevistas con padres nos permite caer en cuenta que muchas veces suelen desconocer la capacidad de resolución de problemas que poseen sus hijos y, cuando ven que sus niños se enfrentan ante una situación conflictiva, buscan ayudarles antes de que ellos siquiera muestren la necesidad de ayuda.

Los niños van adquiriendo la capacidad de resolver problemas a través del aprendizaje por ensayo y error y así la van moldeado con la ayuda de modelos que en un inicio son los padres. En ese sentido es muy importante que los padres eviten irritarse, actuar impulsivamente o dejarse abrumar por los problemas permitiendo que éstos los paralicen. Más bien deberán evidenciar que son capaces de analizar y resolver calmadamente las situaciones, usando la lógica y buscando diferentes soluciones que puedan ser eficaces, pues de lo contrario los niños imitarán modelos poco efectivos para solucionar problemas.

De otro lado, los niños también aprenden mucho sobre cómo solucionar conflictos a través de su interacción con sus pares, cuando comparten y juegan con otros niños.

Cabe resaltar que la resolución satisfactoria de los problemas en los niños no está determinada únicamente por la capacidad intelectual sino también por la capacidad emocional. Asimismo, la resolución satisfactoria de los conflictos depende de la experiencia y de la familiaridad de la situación, pues ésta aumenta la capacidad de razonar debido a que el niño tiene que recurrir a conocimientos y creencias previas. Por ello con cada experiencia positiva de resolución de problemas en la cual los padres involucran a sus hijos, los llevan a experimentar vivencias que quedarán almacenadas formando así un aprendizaje, al cual recurrirán para resolver los problemas que se les presenten en la vida cotidiana.

La práctica y el uso de diferentes estrategias para la solución de problemas generará en los niños una mayor confianza en sí mismos y ayudará a que su sentido de autoeficacia crezca, pudiendo percibirse como capaces de resolver problemas sin necesidad de tener siempre la mediación del adulto.

¿Cómo ayudar a nuestros hijos a solucionar problemas?

*Enseñarles la importancia de pensar ante las situaciones conflictivas

*Definir e identificar problemas

*Reunir información desde la propia opinión de los niños y cómo perciben y se sienten ante el problema.

*Darle valor y considerar las estrategias que los niños dan para resolver los problemas, no minimizar sus alternativas y más bien invitarle a que sugieran más.

*Enseñarle a que evalúe las consecuencias y anticipar las respuestas.

*Lograr que los niños practiquen todo el proceso de resolución de problemas reforzando cada paso individual y alentándolos a persistir hasta alcanzar una solución mejor.

Finalmente, hay que ayudarlos a centrase en las soluciones en lugar de hacerlo en los problemas. Esto hará que superen los obstáculos que la vida les presente con mayor facilidad. Es importante sembrar en los niños confianza, disposición y competencia en la solución de problemas. Que tengan la certeza que podrán salir airosos de cualquier situación difícil que se les presente.

Natalie González